EN MI CASA NO: Un programa de amor desde la intimidad del hogar

en mi casa no

Un programa para estimular el amor y fraternidad

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Por  José Ramos

Obispo del Barrio A Coruña

-Un buen ejército, no solo tiene que saber defenderse, sino también donde atacar al enemigo-. ¿Y por qué comienzo así?; Pues,  porque esto fue exactamente lo que nos inspiró a poner en práctica el programa de EN MI CASA NO, que implementamos en nuestra unidad  (el Barrio A Coruña de La Iglesia de Jesucristo de los Santos De Los Últimos días, España) el pasado mes de Febrero de 2020.

Tenemos la bendición de pertenecer a un Barrio lleno de personas y familias maravillosas, y eso trae muchas bendiciones para todos. Pero eso no quita, que donde hay muchas personas, hay muchas opiniones y distintos puntos de vista diferentes. Esto lo digo desde un aspecto positivo, porque la diversidad es sana siempre y cuando vaya acompañada del respeto e incluso el cariño. Todos tenemos una opinión, que suponemos es la correcta, en cada cosa que nos tomamos la libertad de opinar. Esto es algo muy humano, digámoslo así.

Opinión, autoridad y teocracia

Vicente del Bosque (exseleccionador de España a la que hizo campeona del mundo en Sudáfrica 2010) dijo en una ocasión que le preguntaban, cuál sería la alineación que pondría para un partido, después de ver tantas sugerencias que le habían dado, a lo que él respondió: “La selección española tiene 46 millones de seleccionadores, pero el que tiene la responsabilidad y la última palabra soy yo”. Que sabias palabras, sin duda. Esto nos lleva a recordar que, nuestra iglesia, no es guiada democráticamente, sino de manera teocrática, es decir, quien la dirige es Dios y solo Él nos guía. En base a esta afirmación y siguiendo Sus enseñanzas, seguimos la línea de autoridad que Él mismo ha establecido por boca de Sus profetas (Amós 3: 7).

en mi casa no
Un programa para estimular el amor y fraternidad

Dicho esto, – y aclarado también – vuelvo a la diversidad de opiniones que siempre podemos encontrar en cada organización o multitud, sea del tipo que sea, – y en nuestro caso eclesiástica – que, en ocasiones, promueven que sean motivo de discordia, contención o crítica por aquellos que aún no entendieron los principios establecidos por Él, de la línea de autoridad y de la teocracia.

Satanás: Nuestro enemigo en común

Satanás busca la debilidad de toda unión, porque sabe que solo así podrá tener éxito. Todo lo contrario de lo que el Redentor enseñó, cuando dijo que: “He aquí, esto os lo he dado por parábola, y es como yo soy. Yo os dijo: Sed uno; y si no sois uno, no sois míos.” D&C 38: 27.

Para no permitir que nuestro enemigo en común nos debilitase o desuniese, sentimos que debíamos evitar que la semilla de la crítica, la contención o la discordia entre hermanos, – que fácilmente pueden crecer por el simple hecho de tener una opinión diferente o por no respetar Su voluntad – se estableciera entre nuestros amados hermanos (nadie está exento de caer en ese error, incluido yo). Nos preocupamos de que no hubiese ningún rastro de esa semilla en la capilla, pero después de orar, meditar e incluso ayunar al respecto de este punto y solicitar Su ayuda, damos testimonio desde el obispado, que Él nos inspiró a que era desde el hogar de cada miembro del Barrio, desde donde debíamos “atacar” al enemigo. Sabíamos que si conseguíamos ese objetivo de no permitir que esa mala semilla creciera desde el hogar, fácilmente se evitaría en la propia capilla.

Actitud ante las críticas

Así que no pusimos manos a la obra. Él nos inspiró con el programa de EN MI CASA NO. Tan básico y sencillo y al mismo tiempo, – si lo aplicamos adecuadamente – eficaz, como la serpiente que usó Moisés para ayudarles a ser sanados de las mordeduras venenosas de las serpientes, tal y como se describe en Números 21: 5 al 9. Su sencillez es su punto más fuerte y por eso al igual que con la serpiente de bronce de Moisés, funciona por la fe y obediencia de los presentes.

Se dio a cada miembro y familia del Barrio, un calendario de pared
Se dio a cada miembro y familia del Barrio, un calendario de pared

El programa básicamente se estableció de la siguiente manera; Regalamos a cada miembro y familia del Barrio, un calendario de pared con la foto del Barrio y sus integrantes. La función de la bolsita con esas piedras blancas era que cuando, en nuestros propios hogares, un padre, una madre, ambos, o cualquiera de los hijos o demás familiares que la integren, participasen de cualquier comentario, que diese pie a una crítica, un desprecio, una discordia o contención con cualquier miembro o líder (estos últimos suelen estar fácilmente en el blanco de la crítica, como el ejemplo de Vicente del Bosque antes mencionado), se usaría esa bolsa para sacar las piedras y seguir el ejemplo perfecto del Salvador cuando dijo lo de:     ” Y como insistieron en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de entre vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella” Juan 8: 7.

Asumir la inspiración del lider

 Yo al menos, no podría coger ninguna. Y precisamente ese sentimiento simbólico de no poder coger ninguna piedra, por nuestra propia indignidad, ayudaría a evitar seguir en ese hogar con la crítica, la discordia o la contención que se empezó.  No imagino a ningún padre justificarse ante un hijo que le ha dicho que EN SU CASA NO deben criticar o hablar mal de nadie…. ¿no sería un buen padre si así lo hiciera?. El Salvador nos dijo: -por sus frutos los conoceréis-. Entonces, ¿Qué semillas sembraremos en nuestros hogares para saber qué frutos vamos a dar?.

La función del calendario es más sencilla aún, ya que representa nuestro progreso durante todo el año. Anotaríamos cada día que hayamos sembrado la semilla de la discordia, para que podamos ver si tenemos que cambiar algo en nosotros mismos, o por el contrario estamos progresando adecuadamente, hacia Sus enseñanzas, al no participar de esos sentimientos nocivos que satanás trata de compartirnos. Al mismo tiempo el slogan del calendario invita a no olvidar la frase que debemos usar en todo momento cuando alguien de la familia caiga en el error de sembrar esa semilla, y diremos con seguridad y afirmación que EN MI CASA NO. Así ayudaremos a que no se continúe con esa crítica o desprecio.

Por supuesto asumimos que, como todo, no se cumplirá al 100%, pero tampoco nos desanima ese aspecto real. Nuestro propósito se basa en respetar el albedrio de las personas e integrantes del Barrio, de si desean o no aplicar este programa en sus propios hogares. Al igual que Moisés no les obligaba a mirar a la serpiente de bronce para ser sanados, sino que les invitaba a hacerlo. Igualmente nosotros invitamos a todos los miembros, sin excepción alguna, a seguir este programa del que testificamos ayudará a que Su espíritu fácilmente permanezca en nosotros y nuestros hogares y que vino como respuesta a nuestras oraciones, para saber cómo atacar al enemigo y no permitir que esa semilla creciera en nuestro Barrio.

Los hijos: espejo del hogar

He de mencionar que principalmente está enfocado para nuestros amados niños y jóvenes. Ellos fueron nuestra inspiración en implementar este programa. En ocasiones olvidamos, que lo que el niño ve en su hogar, eso es lo que refleja en su vida diaria. Si ayudamos a los padres a no participar de discordia ni crítica, a los hijos le resultará fácil, no ser en el futuro críticos y contenciosos… el refranero no engaña… de tal palo tal astilla…  yo lo he puesto en práctica en mi propio hogar y testifico de su eficacia.

Dios nos ama, esta es Su Iglesia y solo Él la dirige

Dios nos ama, esta es Su Iglesia y solo Él la dirige. Este programa fue inspirado por Él para bendecirnos y fortalecernos…. sin ninguna duda, si todos – o la mayoría – lo siguiésemos y no participásemos de nada malo en referencia a esa semilla de la crítica, las envidias y la contención, podríamos – guardando las distancias – decir que nos asemejaríamos a el pueblo de Enoc o ser como las descripción de 4 Nefi 1 : 15 y 16 “ Y ocurrió que no había contenciones en la tierra a causa del amor de Dios que moraba en el corazón del pueblo y no había envidias ni contiendas ni tumultos ni  fornicaciones ni mentiras ni asesinatos ni lascivias de ninguna especie y ciertamente no podía haber un pueblo más dichoso entre todos los que habían sido creados por la mano de Dios”. A esto aspiramos con el programa de EN MI CASA NO.

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